Cómo elegir los ajustes
Empieza por las dimensiones
Una imagen de 4,000 píxeles mostrada en un espacio de 800 conserva datos que el visitante no verá. Reducir primero el ancho suele producir una diferencia mayor que forzar una calidad extremadamente baja.
Para una imagen que ocupa el ancho de un artículo, 1,200–1,600 píxeles suele dejar margen para pantallas densas. Un avatar o miniatura necesita bastante menos. Conservamos automáticamente la proporción para evitar deformaciones.
Después decide el formato
WebP resulta práctico para fotografías y gráficos web. JPG es ampliamente compatible y no admite transparencia. PNG conserva transparencia y bordes nítidos, pero puede aumentar mucho el peso en fotografías.
La casilla de metadatos indica que se crea una imagen nueva desde los píxeles visibles. No es una herramienta forense: comprueba el archivo final si debes cumplir un requisito de privacidad específico.
Prueba recomendada
Procesa primero a 1,600 px y 82% en WebP. Observa texto pequeño, bordes, piel y gradientes al 100%. Si aparecen bloques, sube la calidad cinco puntos; si no ves diferencia, prueba cinco puntos menos. Conserva el archivo más pequeño que siga cumpliendo su función.
Ejemplo de una decisión completa
Imagina una fotografía de 4,032 × 3,024 píxeles que se mostrará dentro de una columna de artículo. En lugar de perseguir el archivo más pequeño, define primero el uso: la imagen nunca ocupará toda la resolución original y no necesita transparencia. Crea una copia WebP de 1,600 píxeles de ancho, anota su peso y compárala con una copia JPG de las mismas dimensiones. Abre ambas al tamaño en que aparecerán publicadas y también al cien por ciento para revisar bordes, piel, letras y degradados.
Si la copia WebP es menor y no presenta defectos visibles en el destino real, ya tienes una razón documentada para elegirla. Si el gestor donde publicarás rechaza WebP, el JPG deja de ser una segunda opción teórica y se convierte en la opción compatible. La decisión no depende de que un formato sea “mejor” en general, sino de una comparación repetible.
Comprobación después de descargar
- Abre el resultado antes de borrar o mover el original.
- Confirma que ancho y alto conservan la proporción esperada.
- Revisa transparencia, orientación, texto pequeño y zonas de color suave.
- Prueba el archivo en el sistema donde realmente se publicará.
- Guarda el original maestro separado de la copia optimizada.
Cuándo esta herramienta no basta
No corrige una fotografía desenfocada, no recupera detalle eliminado por una compresión previa y no verifica por sí sola perfiles de color, requisitos de impresión o eliminación forense de metadatos. Para un encargo profesional con especificaciones obligatorias, utiliza esta copia como prueba y valida después con la herramienta exigida por el flujo de trabajo.
Si necesitas repetir el proceso con varias imágenes, conserva un registro sencillo con nombre, dimensiones, formato, calidad y peso final. Esa nota evita probar al azar en la siguiente publicación. La guía de la imagen original a la copia publicada propone una secuencia completa para organizarlo.