1. Separa el original del archivo de trabajo

El original es la referencia a la que puedes volver si un recorte, una conversión o una compresión sale mal. Guárdalo en una carpeta diferente y evita editarlo directamente. Crea una copia con un nombre que describa su propósito, no solo una secuencia como “final-2”. Un nombre como portada-guia-formatos-original.jpg indica tema y función; la copia puede añadir dimensiones y formato.

Antes de transformar, abre el archivo y revisa orientación, transparencia, texto incrustado, personas, matrículas, direcciones u otra información que no deba publicarse. La optimización reduce datos técnicos, pero no oculta lo que forma parte de los píxeles. Si el original contiene material que no puedes compartir, resuelve eso antes de pensar en el peso.

2. Define el destino antes de elegir ajustes

Anota dónde aparecerá la imagen y cuánto espacio ocupará. Una portada amplia, una miniatura y un avatar no necesitan la misma copia. También identifica si el destino admite transparencia, si vuelve a comprimir los archivos y si otra persona necesitará editarlos. Esta información determina dimensiones y formato con más precisión que una receta universal.

Para una página web, mide el ancho aproximado del contenedor y crea una primera variante con margen para pantallas densas. Para una captura con texto pequeño, prioriza legibilidad y evita reducir hasta que las letras pierdan forma. Para una fotografía, la compresión con pérdida puede ser razonable; para un gráfico transparente, prueba un formato que conserve ese canal.

Ficha mínima del destino
  • Ubicación y función de la imagen.
  • Dimensiones visibles aproximadas.
  • Necesidad de transparencia.
  • Formatos aceptados por el sistema.
  • Posible recompresión después de subir.

3. Compara variantes equivalentes

Genera dos o tres copias con las mismas dimensiones. Cambia una sola variable importante por vez: formato o nivel de calidad. Si modificas tamaño, recorte, formato y calidad al mismo tiempo, no sabrás qué produjo la diferencia. Registra el peso de cada archivo y examina zonas difíciles: cabello, letras, bordes diagonales, sombras suaves y degradados.

Observa al tamaño de publicación y al cien por ciento. La vista completa responde si la imagen cumple su función; la ampliación ayuda a detectar bloques, halos o pérdida de detalle. No elijas automáticamente el archivo menor. El objetivo es la copia más ligera que conserve la información necesaria en el contexto real.

VarianteQué mantiene constanteQué se evalúa
ADimensiones y recorteWebP frente a JPG
BFormato y dimensionesCalidad media frente a alta
CFormato y calidadAncho suficiente frente a excesivo

4. Verifica después de publicar

El archivo local no es el final del recorrido. Sube la variante elegida a un entorno de prueba, abre la página en una ventana normal y revisa recorte, nitidez y carga. Algunos gestores crean copias propias, cambian el nombre o aplican otra compresión. Comprueba la versión realmente servida y no asumas que coincide con la que seleccionaste.

Revisa también el texto alternativo y el contexto. El texto alternativo debe explicar la información que aporta la imagen, no repetir mecánicamente el nombre del archivo. Si la imagen es puramente decorativa, el marcado debe permitir que la tecnología de asistencia la ignore. Una imagen optimizada pero mal descrita sigue ofreciendo una experiencia incompleta.

  • La página muestra la proporción prevista sin deformación.
  • El sujeto importante no queda cortado en pantallas estrechas.
  • El texto incrustado sigue siendo legible.
  • La copia publicada no revela información inesperada.
  • El archivo aparece en la página correcta y con una descripción útil.

5. Conserva un registro breve

No necesitas una base de datos compleja. Guarda una línea con el nombre del original, destino, dimensiones, formato, calidad, peso final y fecha de comprobación. Añade la razón principal: “se eligió WebP porque redujo el peso sin diferencia visible en el artículo” o “se mantuvo PNG por transparencia”. Esa explicación permite revisar la decisión si cambia el diseño.

Ejemplo de registro

Origen: portada-formatos-original.png. Destino: cabecera de guía. Salida: 1,600 × 900, WebP, calidad 82, 184 KB. Comprobación: texto legible y gradiente sin bandas en escritorio y móvil. Original: conservado fuera de la carpeta pública.

Cuando la misma clase de imagen se repite, el registro se convierte en un criterio editorial. Aun así, prueba muestras nuevas: una configuración que funciona con fotografías claras puede fallar en ilustraciones, capturas o escenas oscuras. Puedes crear las variantes en el laboratorio de imágenes y volver a esta lista antes de publicar.